Ingrese sus palabras clave de búsqueda y presione Entrar.

Proyecto convierte conchas de mar en abono e insumos para la industria química

Transformar los residuos de crustáceos en carbonato de calcio (CaCO3), un producto aplicable en diversas industrias, enfocado en este proyecto a la agricultura e industria química, favorece la protección del medio ambiente y activa la economía local. El Cipa ha desarrollado este proyecto con financiamiento del Gobierno Regional del Biobío.

Para el desarrollo de este proyecto, que inició en 2021, se constituyó la Cooperativa de Pescadores Artesanales y Cocedores de Navajuelas “Caltubul”, cuyos integrantes fueron los receptores de la tecnología para producir el carbonato de calcio en una planta piloto implementada por el Centro de Investigación de Polímeros Avanzados (CIPA).

Impacto Comunitario y Beneficios

Son más de 3 mil los beneficiaros de esta iniciativa, en la cual las distintas agrupaciones de cocedoras y cocedores de la localidad de Tubul son los protagonistas de esta historia. El proyecto se centra en la extracción de conchitas de navajuelas, huepo y taquilla. Los beneficiarios ven mejorada su calidad de vida al evitar la acumulación de estos desechos en las calles, patios y jardines de las viviendas, malos olores y la llegada de aves carroñeras, moscas y roedores a la zona.

El carbonato de calcio producido por la planta puede utilizarse como enmienda calcárea por los agricultores para mejorar los suelos ácidos. Es decir, con la aplicación del CaCO3, el suelo puede alcanzar un pH neutro y mejorar su fertilidad, permitiendo que sea idóneo para la producción agrícola. También funciona como suplemento alimenticio para aves y en la industria química, donde contribuye a la fabricación de pastas y pinturas.

 

Puedes leer también Gobierno Regional logra un 99,6% de ejecución presupuestaria en el 2022

 

Visión a Futuro y Cierre del Proyecto

Durante la jornada de cierre del proyecto, los integrantes de la Cooperativa Caltubul, autoridades, vecinos y miembros de CIPA, hicieron un recorrido por la trayectoria del proyecto y por la planta piloto que alcanza una capacidad de producción de 350 kilos de carbonato de calcio por hora, llegando hasta 3 toneladas diarias.

Rodrigo Mancilla, presidente de Caltubul, destacó que “este proyecto ha sido muy importante, porque como productores de marisco no teníamos dónde depositar los residuos; antes, los arrojábamos directamente a las calles, pero ahora podemos disminuir el acopio de conchas en las calles y los malos olores. Agradecemos a CIPA por traer este proyecto a Caleta Tubul, ya que mejora la calidad de vida de quienes vivimos en la caleta”.

Tubul: Proyecto convierte conchas en insumos químicos.

Tubul: Proyecto convierte conchas en insumos químicos.

 

Colaboración y Agradecimientos

“Esta iniciativa FIC financiada por el Gobierno Regional del Biobío es muy importante, ya que representa una unión del sector público, privado y académico con un resultado concreto, incluyendo una cooperativa pesquera y una planta de producción», explicó Rodrigo Nahuelcura, coordinador de la provincia de Arauco para el Gobierno Regional. Además, señaló que proyectos como este demuestran que es posible la realización de este tipo de iniciativas en cualquier parte de la región y del país, contribuyendo a la gestión de los residuos y al fomento productivo.

Claudio Toro, director de CIPA, agradeció a la comunidad de Caleta Tubul por el apoyo recibido durante toda la implementación del proyecto y la planta y aseguró que, “si bien hoy CIPA se retira de Caltubul, no los dejaremos solos y seguiremos pendientes de lo que ocurra aquí”. Finalizó comentando que “ya es un hecho que la producción del carbonato de calcio continuará, porque nos reunimos con los integrantes de la cooperativa y con miembros de empresas locales que están dispuestos a comprar el carbonato de calcio. Por lo tanto, Caltubul no termina aquí, este solo es el comienzo de una larga historia de producción, cuidado al medio ambiente y de mejora de la calidad de vida de los vecinos”.