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En Chile, la inversión en infraestructura cae sostenidamente desde 2008

  • Las cifras muestran que entre 2008-09 y 2021-22 el descenso equivale a un punto porcentual del PIB, lo que se traduce en unos US$3.000 millones anuales menos de inversión en infraestructura.

 

Una histórica baja en el destinado a la inversión en infraestructura de uso público se ha registrado en los últimos años tanto si se mide en dólares o como porcentaje del PIB, según reveló el quinto reporte del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI) 2005-2022, publicado esta semana. Estos datos son claves, pues en octubre se inicia la discusión de la Ley de Presupuesto en el Congreso, instancia donde se asignan recursos en esta materia.

El informe fue elaborado en base a datos obtenidos de la Contraloría General de la República, la Dirección General de Concesiones del Ministerio de Obras Públicas (MOP), memorias de EFE y Metro y los datos de la Corporación de Bienes de Capital, entre otras fuentes.

Según el análisis, la inversión del Gobierno Central en infraestructura pública ha ido a la baja en los últimos años. Por ejemplo, en 2022, se invirtió en este ítem el 2% del PIB, mientras que en 2009 la cifra ascendía al 3,1% del PIB en esta área. Según el CPI, los datos preocupan si se quiere dinamizar el del país.

“En la medida que el PIB crece y la inversión pública permanece estancada, como porcentaje del Producto, la contribución del Estado al desarrollo de la infraestructura pública disminuye en términos relativos lo que limita las posibilidades de mejorar la competitividad de la economía y la calidad de vida de las personas”, destacó Luis Eduardo Escobar, economista asesor del CPI y encargado del estudio, detallando que la disminución entre 2008-09 y 2021-22 es equivalente a un punto porcentual del PIB, lo que equivale a unos US$3.000 millones anuales menos de inversión en infraestructura.

 

El estudio también indica que los ministerios que más invierten son Obras Públicas, que representa un 38% del total en este ítem; Salud, con el 15% e Interior (sin Subdere), que representa el 14% del total.

Otro dato de interés revela que el Gobierno Central entre 2008 a 2022 ha sido el que invirtió la mayor parte de los recursos en infraestructura pública, con un total de US$ 92 mil millones, seguido por las empresas privadas, con US$ 63.819. Específicamente, el sector privado correspondiente a “Energía” acumula las mayores inversiones entre 2008 a 2022, seguido por el ámbito de las telecomunicaciones.

Concesiones

También se analizó la relevancia que han tenido las Concesiones en la inversión en infraestructura. Durante el período 2005-2022, aportaron en promedio un 0,3% del PIB al esfuerzo de inversión nacional, de forma que la inversión total del Gobierno más Concesiones registró un promedio de 2,8% del PIB. Los máximos de inversión con relación al PIB se alcanzaron en los años 2009 y 2015, con 3,2% y 3,1% del PIB, respectivamente.

“Después del 2009 -detalla Escobar- las cifras de inversión con relación al PIB cayeron, a pesar de registrar un aumento en términos absolutos. Es decir, los aumentos en inversión fueron menores que el aumento del PIB durante esos años. Un fenómeno similar se registra a partir de 2015 pero de forma más aguda ya que la disminución de la inversión ha sido de mayor duración y su nivel ha disminuido tanto en montos absolutos como relativos al PIB, cayendo esta relación al mínimo del período en el 2022, año de un gran ajuste en el gasto público”.

El economista añade que, a diferencia de los gobiernos de Frei y Lagos, las últimas cuatro administraciones no parecen haber tenido la convicción que las concesiones pueden ser un instrumento poderoso para aumentar la inversión en infraestructura, ya que desde el 2006 tanto gobiernos de derecha como de izquierda no han elevado significativamente los montos invertidos con relación al PIB. “Tampoco han compensado la disminución en la inversión del Gobierno Central mediante mayor inversión por medio de concesiones”, explica Escobar.

El año pasado, en tanto, los niveles de inversión cayeron en términos absolutos en US$1.416 millones y con relación al PIB, de 2,5% a 2,2%. “Este nivel de inversión es similar, en términos nominales, a lo registrado en el año 2010, es decir, hace más de una década. Hay que considerar que el 2022 se ejecutó un importante ajuste del gasto fiscal, que disminuyó en 27% en términos reales lo que, como vemos, también afectó adversamente a la inversión pública en infraestructura”, afirma Escobar.

Propuestas CPI

El CPI remarca en su informe que toma muchos años materializar los grandes de infraestructura por lo que es necesario pensar a largo plazo respecto de las necesidades futuras y la secuencia en que se ejecutarán las inversiones de forma de minimizar las demoras y asegurar su pertinencia.

Entre las propuestas que pueden ayudar en esta línea el CPI ha planteado dos propuestas claves. La primera es instalar un Consejo Asesor Presidencial que colabore en la elaboración de anteproyectos que el país necesita ejecutar en el plazo de una o dos décadas. La idea es identificar futuros cuellos de botellas o restricciones que afectarán la productividad o las posibilidades de crecimiento futuro de modo de poder resolverlos con la debida antelación.

Una segunda línea de acción es revisar la “tramitología”; esto es, los procesos administrativos necesarios para que un proyecto se pueda ejecutar, especialmente los procedimientos de aprobación ambiental.

Por último, este año, el tema de las “fundaciones” ha puesto en el debate el ítem “transferencias de capital”, al detectarse casos de aparentes irregularidades. En los informes de años anteriores el CPI ha planteado insistentemente la necesidad de mejorar la calidad de lo que se registra como transferencias de capital debido a que una revisión de los incluidos en este subtítulo deja en evidencia que un alto porcentaje de estas no tienen como destino inversión en capital fijo.

“Mejorar la calidad de los datos por parte del Estado es clave para mejorar la fiscalización, de modo de focalizar eficientemente los recursos para la inversión”, sostiene Escobar.