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Confianza en la economía de la Región del Biobío sigue en terreno pesimista

El Índice de Confianza en la Economía Regional (Icer) de mayo fue de 30 puntos (de un total 100) ubicándose en la zona pesimista del indicador.

La apreciación del momento económico actual tuvo una leve mejoría en comparación con diciembre 2022, alcanzando 30 puntos (+2 puntos), pero aún en zona de pesimismo. Así lo reveló el VII Índice de Confianza en la Economía Regional (Icer), medición que realiza la Facultad de Economía y Gobierno de la U. San Sebastian en la Región del Biobío. El ítem expectativas de consumo de vivienda o automóvil fue el más pesimista del Icer, con solo 11 puntos.

Para generar el Icer Global, la USS contempla seis variables: situación económica personal versus pasada; situación económica actual del país; situación económica actual de la Región del Biobío; expectativa económica futura del país a dos años; expectativa económica futura de la Región del Biobío a dos años y expectativas de consumo de vivienda o auto. 

Sobre si la situación económica de usted y su familia está mejor, igual o peor que hace un año, el porcentaje de encuestados que considera que es peor pasó de un 54% a un 50%.

El escenario económico actual regional obtuvo 27 puntos, siendo mejor que la edición semestral anterior por apenas un punto. Con relación a la situación del país, el índice se ubica en 24 puntos, tres más que la versión de diciembre 2022.

Respecto a la proyección del panorama económico tanto del país como de la región se situó en 44 puntos (+1 punto). Sin embargo, esta impresión difiere entre los grupos socioeconómicos, como por ejemplo para el 54% de quienes pertenecen a los segmentos socio económicos D y E la economía nacional y regional empeorará en el futuro. En el caso de los grupos ABC1-C2, un 36% cree que la economía de Chile empeorará y un 38% que la situación en Biobío será peor en los próximos dos años. 

A juicio de Luis Felipe Slier Muñoz, director de la carrera de Ingeniería Comercial de la USS Concepción, el continuo pesimismo sobre la economía se debe, principalmente, a las bajas expectativas de crecimiento para este año, a la incertidumbre en materia política-económica, a la situación del comercio internacional y a las expectativas de crecimiento en China.

“Sobre la situación económica familiar y personal actual versus la de hace un año, los más pesimistas corresponden al grupo socioeconómico D y E, esto demuestra que la inflación ha impactado en las personas más pobres de nuestro país, quienes han visto que sus ingresos no alcanzan y deben hacer esfuerzos para llegar a fin de mes. Muchos de ellos a través del empleo informal, el que ha crecido fuertemente en los últimos meses”, comentó.

 

Consumo y créditos

El ítem de expectativas de consumo de vivienda y auto fue el más pesimista del Icer de mayo, con 11 puntos. Para un 82% de los encuestados es un mal momento para adquirir este tipo de bienes. El mayor pesimismo se observó en personas que pertenecen a los grupos socioeconómicos D y E (91%), al igual que en los mayores de 56 años (88%).

La misma tendencia se registró al evaluar la solicitud de créditos bancarios: un 86% de los encuestados piensa que es un pésimo momento para hacerlo, porcentaje que aumenta a un 87% en hombres; a un 90%, en personas mayores de 56 años y a un 94% en ciudadanos de los grupos D y E.

“Claramente los mayores costos de acceso a los créditos de consumo y el aumento en las restricciones para acceder a un crédito hipotecario han generado que las personas desechen la idea de adquirir este tipo de bienes. Eso, a su vez, ha impactado en el comercio, el que lleva meses con bajas consecutivas en sus niveles ventas”, indicó Luis Felipe Slier.

Comentó que en esta percepción negativa influyen la alta y persistente inflación, la tasa de política monetaria en niveles elevados (11,25%), el nulo incentivo a las inversiones en el país, y la gran incertidumbre en materia tributaria, laboral y constitucional.

Agregó que “durante los próximos meses, veremos al Banco Central disminuir su Tasa de Política Monetaria (TPM) del 11,25%. Posiblemente, en 50 o 100 puntos base para tener una TPM de un dígito para el 2024, en la medida que la inflación ceda y converja al 3%”.

Inflación y empleo

Sobre las expectativas de inflación en los próximos 12 meses, continúa a la baja el porcentaje de encuestados que considera que los precios de los principales productos aumentarán, pasando de un 74% en diciembre a un 64% en mayo. No obstante, a nivel de subíndices, un 70% de quienes viven en localidades rurales opina que sí subirán los precios, misma idea sostiene el 73% de las personas de los grupos socioeconómicos D y E.

“Si comparamos los Icer de periodos anteriores, las perspectivas de inflación de este índice van de la mano con las que tiene el Banco Central, porque este proceso económico pasó de un 14,1% en octubre del año anterior a un 8,7% en la última medición. Por último, el aumento de la percepción de la ciudadanía sobre los niveles de desempleo a nivel nacional y regional se justifican en la alta incertidumbre y cero incentivos a la inversión privada que es la que genera los puestos de trabajo de calidad y largo plazo”, sentenció Slier.

En el caso de las perspectivas de empleo, un 53% cree que habrá más cesantía en los próximos meses, mientras que un 19% opina que habrá menos desempleo. Sobre la facilidad de encontrar trabajo, para un 71% del total de encuestados es difícil encontrar trabajo en la Región del Biobío. Esta cifra se eleva a un 74% para los mayores de 56 años.