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Biobío no genera los empleos acorde al alza de la fuerza laboral

Desempleo en la Región llegó a un 8,1% en el trimestre móvil marzo-mayo de 2023. Personas desocupadas crecieron en más de 5.300 en doce meses.

Durante varios trimestres la Región del Biobío había resistido el desempleo mostrando cifras lejanas al promedio país, pero esto quedó atrás, pues en el trimestre móvil marzo-mayo de 2023, la tasa de desocupación regional fue 8,1%, es decir, solo 0,4 puntos porcentuales (pp.) bajo la cifra nacional, que fue de 8,5%, de acuerdo a lo informado por INE.

Los datos del Biobío subieron 0,5 pp. en doce meses, explicado por la mayor alza de la fuerza de trabajo (1,7%), en comparación a la presentada por las personas ocupadas (1,1%). Las personas desocupadas aumentaron 9,6% en la comparación interanual, lo que significó 5.382 personas más en esta condición.

Según la información del ente estadístico, las personas ocupadas presentaron un crecimiento interanual de 1,1%, equivalente a 7.485 personas más, influenciado por los hombres (1,0%) y las mujeres (1,2%).

Los sectores que más incidieron en el ascenso de las personas ocupadas fueron minería (109,7%) y actividades de salud (6,2%). Por su parte, asalariados informales (32,4%) y familiar no remunerado (29,1%) fueron las categorías que más influyeron en el aumento de las personas ocupadas.

La tasa de ocupación informal se situó en 28,0%, registrando un incremento de 3,0 pp. en doce meses. Las personas ocupadas informales mostraron un alza interanual de 13,2%, equivalente a 22.558 personas más.

La tasa de desocupación femenina de la región fue de 9,4%, aumentando 0,7 pp. en doce meses, explicada por la mayor alza de la fuerza de trabajo en mujeres (2,0%), en comparación a la exhibida por las ocupadas (1,2%).
Por su parte, la tasa de desocupación masculina se situó en 7,2%, aumentando 0,4 pp. en doce meses, como consecuencia del mayor incremento de la fuerza de trabajo en hombres (1,5%), en comparación a la presentada por los ocupados (1,0%).

Preocupante
Daniela Catalán Ramírez, académica de Ingeniería Comercial de la Universidad San Sebastián, afirmó que el alza en Biobío es preocupante y refleja que la tasa de creación de empleo regional no está acorde al crecimiento de la fuerza del trabajo, lo que genera presiones en el desempleo.
“Es esperable también, pues el contexto económico justifica que exista este aumento, al existir una menor inversión e incertidumbre en nuestra economía, lo cual influye negativamente en el crecimiento y el empleo local. Lo cual se agravará mucho más si pensamos en todas las familias que perdieron su fuente laboral por las intensas lluvias de este fin de semana”, remarcó.

Agregó que es muy probable que aumente el desempleo durante el periodo de invierno, si es que no se generan rápidas medidas que puedan generar un soporte a las pymes, en términos de costos. Los ingresos de la economía no están en aumento, tampoco existe una propensión a invertir y. por tanto, no hay incentivos a crear empleos. Según mi percepción, el empleo estará sustentado por la informalidad y el empleo por cuenta propia en el próximo periodo. Así como ha sido hasta ahora.

Sobre la informalidad, dijo que sin duda es uno de los factores que influye, pero también existen otros, por ejemplo, el inexistente incentivo a formalizarse por las pymes, pues no se tiene claridad de los cambios que vendrán, así como también, afectan las propuestas de cambios tributarios, la reforma de la jornada laboral y del sueldo mínimo. Por otro lado, ha cambiado la percepción de los más jóvenes respecto al trabajo y prefieren trabajar bajo estas condiciones por su valoración del tiempo en familia y ocio. Muchas familias han optado por este tipo de ocupación, que no sabemos a qué condiciones laborales están expuestas, pero, al no existir empleos, es la forma de cubrir los gastos de un hogar.

A su vez, Carlos Smith, economista del Centro de Estudios de Economía y Negocios de la FEN de la Universidad del Desarrollo, señaló que este ajuste, aunque doloroso, era necesario, pues la zona fue bastante resiliente en términos de empleo, pero sin duda que lo iba a tener que evidenciar, porque finalmente en algún minuto se le pasa todo esto al mercado real.

“Lo que empieza a pasar es que habrá un poco más de holgura en un mercado que estaba muy apretado y en algún minuto lo que pasó en la pandemia con mayor circulante ya fue y la gente empezó a buscar empleo, pero el mercado laboral no responde”, apreció.

Estacionalidad
En tanto, Ariel Yévenes, economista del Observatorio de Corbiobío, indicó que el comportamiento del empleo en la región suele estar muy señalado por la estacionalidad. “En efecto, en los meses de invierno, la tasa de desocupación tiende a incrementarse notoriamente, para luego, entrando la primavera, comenzar una paulatina recuperación que propicia llegar a los puntos más bajos de desocupación en los meses estivales”, proyectó.

Visto así, manifestó que resulta predecible y esperable incrementos en las tasas de desocupación regional en los meses venideros, lo que se hace mucho más intenso en tanto “nos encontramos además con una economía que atraviesa un escenario de incertidumbre, que mantiene relativamente estancada la inversión y entonces, generando un escenario bastante propicio al incremento de la informalidad, altamente perjudicial en tanto estos empleos suelen ser generados en condiciones bastante desventajosas para el trabajo, con casi nulas prestaciones sociales y con empleos en general de reducida productividad y bajos salarios”.