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Mujeres obtuvieron menos Ingresos que los hombres en 2021

El ingreso laboral promedio en la Región del Biobío fue de $574.946 mensuales el año pasado según el INE.

 

Las mujeres siguen registrando ingresos menores a los hombres según se despendió de la Encuesta Suplementaria de Ingresos (ESI) 2021 que publicó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y que fue aplicada en el trimestre octubre-diciembre del año pasado, con el objetivo de caracterizar los ingresos laborales de las personas ocupadas, a nivel nacional y regional.

Según los datos del año pasado, el ingreso laboral promedio de la población ocupada en la Región del Biobío fue de $574.946 neto mensual (ingreso bruto menos los descuentos por previsión y salud). En tanto, el ingreso mediano -el que recibe una persona representativa de la mitad de la población- llegó a $427.307 al mes, es decir, el 50% de quienes trabajaron en la región en 2021 percibieron ingresos menores o iguales a ese monto.

Pero lo más preocupante es la diferencia entre hombres y mujeres. Los ingresos medio y mediano de los primeros se ubicaron en $630.903 y $473.500, respectivamente, mientras que en las mujeres éstos alcanzaron los $494.496 y $379.000, en cada caso. Lo anterior implicó una brecha de -21,6% en el ingreso medio en desmedro de las mujeres.

Poco interés

 Respecto al 2020 hubo un aumento de poco más de 30 mil para hombres, pero para mujeres menos de 10 mil. Según la percepción de Daniela Catalán Ramírez, académica de Ingeniería Comercial de la Universidad San Sebastián, “no creo que se deba a un factor de poco interés en disminuir la brecha de ingreso. Esto más bien podría explicarse porque menos mujeres han percibido ingresos durante este periodo, y los empleos recuperados tras la pandemia son, en general, de baja remuneración. Es preciso recordar que la mujer tuvo un retroceso importante en su participación laboral en la pandemia y esto sin lugar a duda debe repercutir en el ingreso medio del periodo”.

Agregó que la inflación no recorta por sí sola los ingresos, lo que hace es disminuir el poder adquisitivo, es decir, podemos estar percibiendo el mismo ingreso, pero podemos adquirir menos bienes y servicio con ellos. Más que la inflación, lo preocupante es el escenario nacional en términos de incertidumbre, inversión y crecimiento bajos que podrían seguir repercutiendo negativamente en el ingreso tanto femenino como masculino. En este contexto, tampoco es favorable el escenario internacional.

“Si no se realizan políticas que permitan incentivar la inclusión femenina en el mercado laboral, así como la equidad e igualdad en término de ingresos veremos a las mujeres muy desprotegidas frente a este contexto”, apreció.

Según el INE, el ingreso medio de quienes trabajaron en la categoría empleador fue $1.010.751, quienes equivalieron al 2,4% del total de personas ocupadas. La mayor parte de la población ocupada en 2021 correspondió a la categoría asalariados privados, quienes recibieron un ingreso medio mensual de $580.590 y un ingreso mediano de $450.000.

Por nivel educativo, el ingreso medio más alto fue para la categoría posgrado, quienes representaron al 2,9% del total de personas ocupadas, con montos mensuales de $1.395.526 en el ingreso medio y $1.147.134 en el ingreso mediano. En tanto, el porcentaje más alto de personas ocupadas fue en la categoría educación secundaria, quienes obtuvieron ingresos medio y mediano de $427.296 y $382.063, respectivamente.

Escenarios de crisis

   En tanto, Ariel Yévenes, economista del Observatorio de Corbiobío, la pandemia presentó un fuerte efecto en distintos ámbitos, desatando escenarios de crisis de diversa naturaleza y efectos diferenciados, derivadas de la crisis sanitaria y las restricciones vinculables a su intento de control. “En el plano socioeconómico los efectos más relevantes estuvieron relacionados a las evidentes reducciones de actividad económica, con fuertes efectos laborales, con gran cantidad de puestos laborales que se perdieron y una consecuente recuperación de empleos que ha sido lenta y asociada a una evidente reducción de salarios reales, producto de incrementos nominales que no alcanzan a solventar las fuertes presiones de precios que han derivado en una marcada inflación”, analizó.

Sumó que este efecto generalizado, sin embargo, ha sido también marcadamente diferenciado entre segmentos laborales, donde la población femenina ha sido especialmente perjudicada en cuanto a puestos laborales como también en salarios. En efecto, las brechas laborales de género se han incrementado en contexto de pandemia y ha sido todo un desafío inmenso para las instituciones y empresas proteger el empleo y en especial, limitar los efectos de género que se han provocado en el contexto de pandemia.

Las regiones que sobrepasaron el promedio nacional ($681.039) fueron Magallanes, Metropolitana y Antofagasta, con un ingreso medio de $844.329, $780.454 y $765.318, cada una. Por su parte, el ingreso mediano nacional fue de $457.690, y para las regiones de Magallanes, Antofagasta, Aysén, Atacama y Metropolitana, este ingreso fue de $587.754, $570.000, $537.086, $506.685 y $500.000, respectivamente.

 

 

 

 

 

 

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