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Ugama: emprendimiento de mobiliario infantil inclusivo hecho con el corazón

La pyme familiar fabrica muebles que potencian las habilidades de los pequeños sin importar sus capacidades psicomotoras.

 

Balancines, resbalines, libreros, cocinas, banderines, torres, entre otros, son parte del catálogo de Ugama, un emprendimiento familiar de Concepción enfocado en facilitar la independencia de niñas y niños, sin importar sus capacidades físicas, de manera que puedan generar y potenciar sus habilidades cognitivas a través de ejercicios psicomotores.

Constanza Martínez es ingeniera en construcción y Felipe Ugarte, ingeniero en prevención de riesgos, son la pareja que inició este emprendimiento allá por el 2014. Ellos, al conocer que su primogénita nacería con hidrocefalia congénita, decidieron dejar de lado sus respectivas carreras como profesionales y enfocarse en darle una mejor calidad de vida a la pequeña, así como a otros niños y, anuncian que pronto lanzarán una nueva línea de productos ensamblables.

 

  • ¿Felipe, de qué se trata este emprendimiento?

Ugama es una empresa dedicada al diseño y fabricación de mobiliario infantil. Tenemos 3 líneas de productos: mobiliario para rehabilitación, mobiliario genérico, enfocado en niños con todas sus capacidades y, la última línea que es decoración infantil en tela y madera.

 

  • ¿Cómo nace la idea de Ugama?

En el año 2014 recibimos la maravillosa noticia de que seriamos padres por primera vez. Luego, a las 22 semanas de gestación, se diagnostica un embarazo de alto riesgo debido a una hidrocefalia congénita en el feto. Al final el embarazo siguió y llegó el momento en que Aneley nació y nació con su patología de base, que era bastante severa.

En vista de eso, nosotros tomamos la decisión de dejar de lado nuestras carreras como profesionales y dedicarnos casi de lleno en la rehabilitación de la Aneley. Entre eso, un par de asesorías como prevencionista, juntamos un par de lucas y empecé a comprarme herramientas. Partimos con mobiliario súper básico y así podíamos complementar una actividad económica que nos podía mantener y además, estar en casa dedicados casi al 100% en los ejercicios de Aneley.

A medida que nuestra pequeña fue creciendo llegamos a punto que fue urgente contar con equipamiento para poder ejercitarla. El problema es que descubrimos que este mobiliario para rehabilitación era carísimo. Lo otro es que existen programas del gobierno que entregan ayudas, pero tardan muchísimo. Nosotros solicitamos la ayuda y cuando llamaron 3 años después para informar que estaba listo, mi hija ya había fallecido. Esa es una realidad que viven todos los cuidadores y es una realidad súper injusta. Entonces es ahí donde aparecimos nosotros reinventado y rediseñando los modelos.

 

  • ¿Y ahora, cómo proyectan el negocio? 

Nuestro principal problema era que, si bien tenemos casi ganado el mercado acá, ya que tenemos muy buena llegada en la región del Biobío, se nos estaban cayendo muchas ventas en las cotizaciones, no por el valor de los productos, sino por los costos del despacho. Así nació la línea que estamos trabajando y prototipando ahora, que es la línea: Ensamblemos, hagámoslo juntos. Esta una actividad con un objetivo claro que es el armar el mueble lo que va a permitir estrechar los lazos a través de la experiencia y las emociones que se generan en el niño.

 

  • ¿Cuál es el objetivo que tienen ustedes como empresa?

Lo que queremos es generar comunidad, educar, darle énfasis a lo que es la crianza respetuosa y darle las mismas oportunidades a todos los niños para su libre desarrollo, ese es el objetivo de nosotros como empresa y de aquí a fin de año ya insertar y empezar a entregar las ayudas técnicas de manera subvencionada, ya sea con empresas con política de sostenibilidad, con municipalidades, etc.