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Logística nacional y última milla pueden impulsar el crecimiento

Expertos sostienen que la realización de una nueva política pública en relación con la logística nacional y planificar los despachos son los caminos.

 

Recientemente el Banco Central publicó su Informe de Política Monetaria (IPoM), proyectando que el crecimiento económico para este año será entre 1% y 2%. Además, en los últimos trimestres de 2022, la cifra podría reflejar una recesión, según algunos bancos. 

Para 2023 el panorama tampoco es muy alentador, ya que la tendencia podría ser negativa por el vaivén de los diversos factores nacionales e internacionales, fluctuando entre -0,25% y 0,75% en 2023, mientras que para 2024 se estima que el Producto Interno Bruto se expandiría en torno a su potencial entre 2,25% y 3,25%.

Tomando en cuenta lo poco alentador de este escenario, a juicio de Felipe Ulloa, ex consultor de la Cepal en infraestructura y desarrollo, además de experto en logística, es necesario buscar diferentes fórmulas en todas las industrias para retomar la senda del crecimiento económico en Chile y de algún modo amortiguar la recesión técnica que se podría generar en el segundo semestre de este año. “Una de estas soluciones se encuentra mediante la realización de una nueva política pública en relación con la logística nacional”, apreció.

 

EFICIENCIA

Indicó que se necesita con urgencia una política de logística nacional que genere eficiencia y eficacia en las cadenas logísticas de la producción chilena, tanto de importación como exportación. Desde ese punto de vista es necesario entonces agilizar los trámites de la importación y la exportación mediante una ventanilla única digital para que los importadores y los exportadores no tengan que ir ministerio por ministerio a generar distintos trámites que hacen que la cadena de suministro se vea retrasado y poco competitivo internacionalmente.

Por otro lado, dijo, es imprescindible avanzar en la generación de infraestructura para la logística nacional. Se requiere con urgencia activar un plan de generación de obras de infraestructura, dado que hoy tenemos una situación de congestión en el sistema en todos los frentes, tales como puertos, aeropuertos, carreteras, pasos fronterizos y no hemos activado los trenes de carga, lo que es tremendamente necesario y dar para otra columna entera.

También hay que generar una política de logística de última milla. El país no cuenta con esta estrategia nacional, y esto se ve reflejado en problemas como el hecho de que el Ministerio de Transporte no sabe cuáles son los usuarios de nuestras vías dentro de las ciudades. Sólo está al tanto de cuáles son las personas que están empadronadas en términos de la locomoción colectiva o transporte público, pero no conocemos cuáles son las empresas o trabajadores de las cadenas de suministro que están actuando dentro de las calles de las ciudades, sentenció Felipe Ulloa.

REINVENCIÓN

Mientras que Nicolás Kunstmann, director comercial y cofundador de Drivin, explicó que en 2020 la pandemia congeló el mundo y fue allí cuando empresas que tenían tiendas físicas tuvieron que reinventarse y empezaron a ofrecer sus productos a domicilio a través de las redes sociales.

Es así que, planteó, planificar las rutas de despacho, enviar notificaciones a los clientes vía email, revisar en línea y en tiempo real reportes de las entregas y facilitarles el proceso.

A su vez, Ernesto Goycoolea, CEO & cofundador de la misma empresa, destacó esta importancia de que las pymes digitalicen su modo de operar, sobre todo, en logística. “Un buen manejo de la digitalización ayudará a aumentar las ventas, bajar el costo en su mano de obra y/o utilería, mejorar la relación con sus clientes y proveedores y darle una estabilidad al negocio”, recalcó.

Todos los cambios que se dieron en estos últimos 2 años, han generado hábitos de consumo en los clientes de las pymes. “Hábitos que llegaron para quedarse, vemos que en el futuro se vislumbra un consumidor cada vez más exigente y moviéndose hacia tendencias como el Quick Commerce -comercio rápido-, que abre una brecha de posibilidades a las pequeñas y medianas empresas que quieran empezar a marcar la diferencia.